Durante todos los fines de semana de junio, la Cuadrilla de Añana organiza una nueva edición de “Actívate en Añana”, una propuesta que reúne actividades de aventura, naturaleza, deporte y cultura en distintos puntos de la comarca.
La programación incluye experiencias para todos los gustos y niveles, desde una vía ferrata o un curso de descenso en mountain bike hasta observación de mariposas, actividades a caballo, talleres de cerámica y paddle surf. Una invitación a descubrir Añana disfrutando del entorno, el paisaje y la identidad del territorio de una forma activa y sostenible.
Arrancamos el programa con una propuesta llena de adrenalina. Vía ferrata de la Cresta una experiencia vertiginosa para quienes buscan emociones fuertes. Un recorrido suspendido en el aire que permite disfrutar del paisaje desde una perspectiva única y sentir la adrenalina en plena naturaleza
La experiencia será más pausada pero igualmente especial con una actividad a caballo, pensada para descubrir el entorno desde otro ritmo. Una oportunidad para conocer de cerca el mundo del caballo, entender su forma de vida y disfrutar de una conexión diferente con el paisaje.
El mundo natural será protagonista el 13 de junio con dos propuestas dedicadas a la biodiversidad. Por un lado, la actividad de mariposas diurnas, centrada en la observación de polinizadores en su hábitat natural y en la importancia ecológica que desempeñan.
Ese mismo día 13 por la noche, la experiencia continuará con la observación de mariposas nocturnas, una actividad sorprendente que permite descubrir su diversidad y sus singulares formas de vida bajo la luz.
Dos jornadas para aprender y mejorar técnica en mountain bike en las Flow Line de Gaubea, diseñado para aprender y mejorar la técnica en bajadas, curvas y obstáculos. Dos jornadas para ganar seguridad y disfrutar del entorno natural a golpe de pedal y disfrutando de las instalaciones al aire libre
La propuesta se adentra en el terreno creativo con un taller de cerámica, donde las personas participantes podrán crear su propio eguzkilore, uno de los símbolos más reconocibles de la cultura vasca. Una experiencia manual y cultural que conecta tradición, creatividad y territorio.